Somos obreros y luchamos para ser libres: Una crítica anarcosindicalista sobre la Nueva Central de los trabajadores

 

El pasado primero de Mayo  de 2014 en la ciudad de México se hizo patente, en cuanto a número de militantes, la fuerza que ya tiene la Nueva Central de los trabajadores (NCT en adelante).

La NCT se presume como un organismo  democrático e independiente, que pretende remplazar a la Confederación de los trabajadores de México (CTM en adelante) como representante de los intereses de la clase trabajadora,  frente al voraz ataque de los gobiernos neoliberales coludidos con  el capital nacional y extranjero.

Sin embargo ahora hacemos uso de las armas criticas para cuestionar estos discursos enarbolados desde la NCT, esto a partir de una postura anarcosindicalista; no sin antes aclarar que nuestras posturas son dinámicas y no pretenden en ningún momento imponer nuestras ideas a lxs demás, se muestran criticas en el sentido de invitar a la reflexión, al cuestionamiento y a la transformación revolucionaria de la realidad.

La emancipación de lxs trabajadorxs será obra de lxs trabajadorxs mismxs 

El pasado enunciado más que una consigna se ha convertido en un accionar diario para todos aquellos que enarbolan la tarea del anarcosindicalismo organizado y no solo discursivo.  Esto es válido para tiempos pasados donde organizaciones en todo el mundo tomaron este enunciado como bandera de lucha, algunos ejemplos los tenemos en la revolución social de España en 1936, revolución que fue  en gran medida posible gracias a los esfuerzos de los mismos trabajadores dentro de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT).

En el territorio del estado mexicano esfuerzos por llevar a cabo este ideal libertario no han faltado, tenemos como ejemplo notable la Casa del Obrero Mundial, organización de corte federativo, donde se agruparon distintas organizaciones con una idea anarcosindicalista en la segunda década del siglo XX.

Este tipo de avances para la clase trabajadora fueron frenados represivamente en muchas partes del mundo, por ejemplo con la Federación Obrera Regional Argentina (FORA), o si no sucedía así, eran cooptados hacia intereses de dirigentes poco comprometidos o de la patronal.

En México tras la desaparición de la Casa del Obrero Mundial, surgieron organizaciones que fueron orientadas lentamente hacia los intereses patronales, entre ellas la más importante para la tercera década del siglo XX sería la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM).  Fue una escisión de esta organización la que daría origen a la Confederación de los Trabajadores Mexicanos (CTM). En este último hecho centraremos nuestra crítica, ya que notamos con preocupación la existencia del mismo sesgo discursivo que existió en la emergente CTM de los años 1930, como el que ahora existe con la NCT al querer formar un órgano que centraliza a los trabajadores.

De la CTM a la NCT: Ni de fierro ni de oro, hay que deshacerse de las cadenas. 

 

Cuando diversos integrantes de la CROM se separan de esta para fundar una nueva central de trabajadores, lanzarían una serie de declaraciones para dejar en claro que la CROM era una institución que priorizaba más nombres sobre el movimiento obrero.  Esto fue lo dicho por Fidel Velázquez, líder charro en total servicio a la patronal, en un discurso llamado ¿Por qué nos separamos de la CROM?Del año 1929

“Las Instituciones, en todos los tiempos y en todos los países, son indiscutiblemente más grandes que los hombres. El movimiento obrero es una Institución y por esto, en el terreno en que actuamos, se considera que siendo las mismas instituciones superiores a los hombres, las primeras no deben estar sujetas en su existencia a la influencia de los últimos.”

Más adelante en ese mismo discurso se puede leer lo siguiente:

“En el Movimiento Obrero Mexicano, en el que había venido distinguiéndose el conglomerado de hombres de trabajo que militaba en las filas de la Confederación Regional Obrera Mexicana, no puede haber ahora ni nunca…”

Estas críticas hechas desde los supuestos defensores de la clase trabajadora en 1929, no hacen más que ser recicladas hoy en los discursos de la dirigencia de la NCT. Donde atacan fuertemente a los charros de la CTM, al parecer sin observar que repiten fielmente el  mismo guion puesto hace casi ochenta años cuando se funda la CTM en contraposición a la CROM.

Los que en tiempos de ayer enarbolaban discursos, palabras y actos en defensa de lxs trabajadores posteriormente fueron los mayores aliados del estado y del capital, léase Fidel Velázquez o incluso Vicente Lombardo Toledano, quien aspiro a ocupar la presidencia del país.

Los que hoy enarbolan enredados discursos de lucha de clases no garantizan ni con sus actos ni con su supuesta calidad ética y moral que en un futuro no sean los mismos aliados de nuestros principales enemigos: el estado y el capital.

En ambos discursos,  tanto el de 1929 ¿Por qué nos separamos…? Como en el del 2014 Manifiesto 1º. Mayo,  se proclama un llamado a la revolución social. Pero es momento de cuestionar esto.  Ni la promesa de fines de los años 1920 fue cumplida tras la constitución de la CTM en 1936. Ni creemos que esa misma promesa sea cumplida ahora con la constitución de la NCT. Y esto no porque no creamos en la fuerza de esos valerosos trabajadores que resisten y luchan, sino porque los postulados y conceptos promovidos desde las dirigencias sin pleno conocimiento de las necesidades de sus bases siempre ha fallado.

En primer lugar coincidimos en que debe existir una organización de los trabajadores, sin embargo estamos conceptualmente alejados de lo propuesto desde la Nueva Central  ya que este es un modelo centralizador, vertical, alejado de las bases y de su participación directa en toda las decisiones.

Creemos que los trabajadores no deben de ser dirigidos desde una especie de comité central, muy por el contrario, la propuesta anarcosindicalista cree en el federalismo, dando pie a que de acuerdo a nuestro contexto y condiciones decidamos por nosotros mismos. Lo que no ocurre cuando existe un comité que busca centralizar la lucha de la clase trabajadora.

También nos oponemos al precepto teórico de los llamados sindicatos democráticos, donde las votaciones son periódicas para elegir dirigentes, que muchas veces son reelegidos por largos periodos. La participación de los trabajadores debe ser directa, enfocada a través del apoyo mutuo, a horizontalizar la organización; primer paso para la construcción de una nueva sociedad sin jerarquía de clases ni de algún otro tipo.

Más necesario que nunca Anarcosindicalismo

Hecha esta nuestra critica no hacemos ahora más que invitar a lxs trabajadorxs a repensar su posición en la sociedad y en la lucha por un mundo más justo y libre. Declarando así nuestra solidaridad con las luchas de los trabajadores pero no con aquel que en busca de alguna mejora engañe de nuevo a aquellos oprimidos que tanto anhelamos la libertad.

Por la libertad de la clase trabajadora

Saludos Libertarios

UAS DF

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