Breve descripción del mundo del trabajo en Nuevo León, México.

¿Cuáles son las condiciones en las que trabajamos hoy en día?, ¿cuáles son los rasgos generales?

De unas décadas para acá se han documentado una serie de cambios en las relaciones laborales. Organizaciones internacionales oficiales como la OIT han reconocido estos cambios, algunos de ellos son el aumento de la desigualdad social traducido en una diferencia cada vez más marcada entre los más ricos y los más pobres.

Se registran a su vez un aumento de la explotación femenina vía bajos salarios; precarización de las relaciones laborales que no es otra cosa que peores y cada vez menos prestaciones y un empeoramiento de las condiciones de trabajo; desregularización de los contratos, que es el equivalente a dar manos libres a las empresas para contratar trabajadores bajo las condiciones que impongan las mismas; la segmentación entre la clase trabajadora, que significa separar a los trabajadores entre calificados y semi-calificados y la informalidad, que nuevamente divide a los trabajadores en mercados de trabajo diferenciados que ponen trabas a la unidad de la clase trabajadora como un todo.

En México

Hace unas tres décadas los grandes cambios estructurales de la economía mundial se registran con la caída de los precios del petróleo, un endeudamiento público y privado disparado y la reaparición del discurso de la modernidad en clara refencia a la caída de la URSS y los Estados de bienestar. Comienza el desmantelamiento de las empresas estatales relativamente orientadas a mal satisfacer las necesidades elementales de la población.

En Nuevo León

Aumenta la Inversión Extranjera Directa y con ella los cambios estructurales de las relaciones laborales: aparecen los esquemas de outsourcing y la subcontratación generalizada.

Se gestan las cadenas globales de producción que plantean al empresariado la asociación con el capital extranjero y la creación de plataformas tecnológicas comunes en empresas del llamado Grupo Monterrey. La dependencia con el extranjero es principalmente con EU, en giros como las industrias automotriz, química, informática, electrónica, alimentos, etc. Se opera un desplazamiento hacia el sector de servicios y se habla de un proceso de desindustrialización local.

Estos cambios estructurales conllevan una reorganización espacial de los enclaves industriales, de los anteriores zonas industriales como Monterrey y San Nicolás la IED se desplaza a Guadalupe, García, Montemorelos, Ciénega de Flores y Apodaca, que en particular concentra el 45% de los establecimientos y ocupa el 50% de los empleados.

Se ocupa en cantidad mano de obra barata, o sea, jóvenes y mujeres en  pésimas condiciones laborales con pésimos salarios. Se segmenta a los trabajadores entre técnicos, administrativos y ayudantes generales no calificados, se generaliza el multifuncionalismo, que es algo así como ser un “mil usos” sin que se perciba un pago más acorde con las funciones o el esfuerzo.

El diseño de los parques industriales, exquisitamente controlados y alejados de las viviendas obreras, narra y describe los métodos extranjeros de dominación planificada del capital sobre el trabajo.

Se observa una migración constante de estados como SLP, Coahuila, Tamaulipas, Zacatecas.

Algunos elementos de la dominación ideológica

Son los anteriores valores de lo que una academica local llama “colaboración subordinada”: templanza, cultura del ahorro y la concepción del trabajo como la actividad suprema orientada conscientemente hacia la despolitización de los trabajadores, en suma, la filosofía de Taylor y su homo economicus.

Estos valores permiten la introducción no conflictiva de los cambios estructurales: comienzan a difundirse conceptos y máximas como “calidad”, “justo a tiempo”, “Equipo de Trabajo”, “Asociado”. Pese a la ausencia de huelgas, de las que se jacta el Gobernador, se registra un aumento en las demandas laborales individuales. Del patrón del pleno empleo del paternalismo laboral de los empresarios se pasa a la plena vulnerabilidad e incertidumbre de las grandes transnacionales.

La misma academica reflexiona sobre un cambio generacional en la conducta, nos dice que del conservadurismo provinciano se pasa a la plena competitividad. Surgen nuevos valores: Hedonismo, Banalidad, Depredación, Hipocresía así como nuevas conductas laborales: estrés, depresión, ansiedad o ausentismo y concluye reflexionando sobre la pérdida local de la identidad fabril. El Parque Fundidora y la idea de una museografía industrial esta servida.

Algunos elementos de control real

Son las estructuras sindicales como la FNSI que controla 51% de los CCT y al 69% de los empleados y la CTM y CROC, que controlan entre ambas al restante 49% de los CCT y al 31% de los empleados.

Son estos, pues, algunos de los rasgos generales bajo los que hoy trabajamos la mayoría.

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