Rudolf Rocker “LAS BASES DEL SINDICALISMO REVOLUCIONARIO” Parte de la Conferencia Internacional preliminar de fundación de la A.I.T. junio de 1922

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“Contra la política del Estado y de los Partidos, el sindicalismo revolucionario opone la política económica del trabajo organizado; contra la actividad desmoralizadora de los políticos profesionales, opone la actividad administrativa y constructiva de las organizaciones económicas. Es en este sentido en el que debe desarrollarse desde hoy la educación socialista de las masas.

No se trata de dar a los trabajadores los medios y las vías que se crean necesarias y eficaces para entregar al Estado en manos de tal partido político; se trata de enseñarles como se administra una industria, como se reorganiza la producción sobre nuevas bases, como se resuelven las contradicciones evidentes entre la agricultura y la industria. En una palabra, no se trata de la conquista de las fábricas y del suelo, sino de su autogestión.

Un sistema económico socialista en el cual la gestión total de la producción y de la distribución está en manos de los trabajadores, no puede NUNCA encontrar su expresión en los límites rígidos y groseros de un sistema político de opresión; debe buscar su complemento político natural en las fábricas mismas, en las diferentes ramas de la Industria y de la agricultura y encontrar en el sistema de los consejos de fábrica su expresión más perfecta.
Toda presión exterior sobre esos consejos, toda dominación y tutela por los Partidos políticos por tal o tal grupo de políticos socialistas profesionales debe ser excluida desde los comienzos, si no se quiere que la reorganización social haga falsa ruta desde sus primeros pasos, y sea desviada en la dirección del CAPITALISMO DE ESTADO.

La aserción de los socialistas políticos de que la conquista y el mantenimiento del aparato estatista es inevitable aunque no sea más que por un periodo transitorio, reposa sobre hipótesis absolutamente incorrecta, y sobre una ideología de origen puramente burgués. La historia no conoce periodos transitorios sino formas puramente primitivas o más complejas del desarrollo social. Cada nuevo orden social es en las formas iniciales de su expresión naturalmente primitivo e incompleto; las unidades que forman la base de su desarrollo político deben estar no obstante presentes en todas sus manifestaciones, en cada una de las instituciones que crea, como en cada embrión existe ya toda la planta o ser vivo.

Todo ensayo de incorporar en el nueva sociedad partes esenciales de un sistema decrépito ha conducido siempre a los mismos resultados; o bien tales ensayos han fracasado desde los primeros pasos, o bien los embriones del nuevo orden fueron totalmente cercados por los cuadros rígidos del pasado y su desenvolvimiento actual trabado en su vitalidad, gastándose gradualmente y terminado por perecer.

En lo que concierne a sus métodos de organización, el Sindicalismo Revolucionario se opone a toda tendencia centralizadora en el seno del movimiento obrero; recomienda, al contrario, una coordinación de las fuerzas sociales sobre la base del federalismo.
Todo centralismo político es en su esencia peligroso, encarnación de un sistema en el cual la reglamentación de los asuntos de todos se pone en bloque, en manos de un puñado (Lo que el Estado y la Iglesia introdujeron en la historia humana)
El centralismo es un sistema de presión orgánico ligado a todo sistema gubernamental, y si este sistema es utilizado por el Estado, por el Partido o por una organización obrera centralizada, es idéntico.

Siempre, y por todas partes, la unidad social acabará por ser la marioneta dirigida y manipulada desde arriba, y no será más que el diente inanimado en la rueda de un mecanismo complejo. Y cuanto más vastas sean las funciones de estos organismos, más funestos serán los resultados del centralismo. Los intereses de la comunidad deberán ceder el sitio a los privilegiados de una minoría, la iniciativa de abajo será reemplazada por la orden que viene de arriba, la diversidad cede la plaza a la uniformidad, la educación de la individualidad, reemplazada por el adiestramiento mecánico”.
Rudolf Rocker “LAS BASES DEL SINDICALISMO REVOLUCIONARIO” Parte de la Conferencia Internacional preliminar de fundación de la A.I.T. junio de 1922

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