Gerrard Winstanley: La Nueva Ley de la Justicia (1649)

Gerrard Winstanley fue parte de un grupo de cristianos igualitarios radicales, los Cavadores (Diggers en inglés), activo en la revolución inglesa y la guerra civil entre 1649 y 1650, quienes intentaron establecer una colonia en tierras baldías en St. George Hill (Reino Unido). Como resultado del constante acoso por parte de los propietarios locales y las autoridades, se movieron al cercano Health Cobhan, donde los jefes de distrito tenían sus casas y mobiliario destruido, los Cavadores fueron amenazados con muerte si volvían a St. George Hill.  Las siguientes secciones vienen de uno de los panfletos más anárquicos de Winstanley. La Nueva Ley de la Justicia, escrita un par de meses después de que Winstanley y un pequeño grupo de Cavadores comenzaran a cultivar en las tierras comunes de St. George Hill. Las referencias bíblicas vienen del texto original (reimpreso en Los Escritos de Gerrard Winstanley; Ithaca Cornell University Press, 1941, ed. G.H. Sabine).

LA EXPERIENCIA NOS MOSTRÓ que toda bestia actúa bajo la opresión y la crueldad, hacia criaturas semejantes, mientras puedan mandar y tomar ventaja. Y así se encarna el hombre, quien es el rey de las bestias; desde que reinó la sabiduría y el poder de la carne, quien por cierto es Adán, aquel hombre que apareció primero para gobernar la tierra, la especie humana, y por su injusticia volvió infecunda la tierra: en este primer Adán hay un poder egoísta, él busca rodear a todas las criaturas de la tierra con sus codiciosas manos, para hacer de sí mismo un Rey, y de los otros sus esclavos.
Y aunque él tenga tierras, dinero, honores, y al gobierno en sus manos, él sigue dándoselas de rey de la justicia, un montón de falsedades de amor y obediencia; porque él hace que more la injusticia en el cielo y la tierra, es decir, en toda la Creación, por su injusto gobierno, y así se convierte en el jefe de los rebeldes, la serpiente, el diablo, el asesino, oprimiendo a la creación, poniéndose a sí mismo sobre todas las cosas; y este poder es la maldición que tiene a toda la creación sometida, esperando una restauración por Cristo el Rey y ley de la justicia, quien es el restaurador de todo.

Aquí declarare que Adán el primer hombre, quien a mi parecer es la sabiduría y el poder de la carne, está llevando a la creación a vivir por encima de los propósitos de las criaturas, negando y despreciando al espíritu que ha creado todo y que vive en todas las cosas de acuerdo a la capacidad de cada criatura; y todo lo que Adán hace es colocarse como El único poder; él tiene a los ricos y al gobierno en sus manos, para poderse levantar, y para suprimir la libertad universal, que es Cristo. Y si él pregona, reza, o hace cualquier actividad relativa al Espíritu, es para tener paz, busca honorar la carne procurando su propia paz,  con su ingenio y reglamento.

Así que este primer Adán aparece en todo hombre y toda mujer; se sienta él en la silla del Magisterio, y encima de los demás; pero aunque este creciente poder de amor-propio exista en todo; no ha alcanzado su máxima altura; pero todo aquel que tome autoridad en sus manos tiranizará a los demás; como muchos esposos, padres, maestros, magistrados, viven bajo la carne, llevándose a sí mismos, como Emperadores, a oprimir a quienes están debajo de ellos; sin saber que sus esposas, hijos, sirvientes, sujetos, son sus criaturas semejantes, y tienen el mismo derecho para compartir con ellos en la bendición de la Libertad. Y este primer Adán está para verse y conocerse de dos maneras.

Primero, él es la sabiduría y el poder de la carne en todo hombre, quien de hecho es la bestia, esparciéndose a sí mismo en toda la Creación, hombre, en diferentes ramas: ignorando al creador de todas las cosas, bajo la codicia por las cosas, en el orgullo y la envidia, iluminándose por encima de otros, y buscando venganza hacia todo aquello que choque contra sus propios honores; y en la hipocresía, astucia, saboteando la imaginación, por amor propio: de donde proviene todo acto externo de injusticia. Este es el primer Adán mintiendo, gobernando, y morando en la especie humana. Y esto es él en todo hombre y toda mujer, quienes forman la especie humana, siendo esclavizados por él, maravillados ante la bestia, que no es más que él mismo, o ante toda cosa en que esté impreso.

Segundamente, el primer Adán es la sabiduría, y el poder de la carne, declarando y sentándose en el trono de la tiranía y la dominación, en una parte de la humanidad sobre otra. Y este es el comienzo de particular interés, comprando y vendiendo la tierra de una mano a otra, diciendo, Esto es mío, apoderándose de una propiedad en particular gracias a una ley gubernamental que él mismo ha creado, de este modo restringiendo a toda criatura semejante buscar el sustento en su madre tierra. Así que aunque una persona haya crecido en una Tierra, esta persona no podría trabajar esta tierra para tener un lugar donde establecerse. Pero adán, es decir, quien haya comprado una parte de la Tierra, o la haya heredado de difuntos padres, la reclamará propia: entonces quienes no tengan Tierra, tendrán que trabajar por salarios mínimos, para nombrarla propia, y aunque algunos se levanten en la silla de la tiranía, otros serán arrojados a las migajas de la miseria, como si la tierra fuera hecha para pocos, no para todos.

Desde el surgimiento de Adán, el común de la gente, por sus trabajos, sostuvo este particular interés por la ley de la carne hasta el día de hoy, han levantado sus Tierras-Emperadores y a otros para que gobiernen con tiranía y opresión sobre ellos. Y todo hombre podría decir lo que sea, mientras sean gobernadores o terratenientes, sosteniendo esta particular propiedad de Lo mío y lo Tuyo; la gente común nunca tendrá su libertad, ni la tierra estará libre de problemas, opresiones y quejas; razón por la cual el Creador de todas las cosas es continuamente provocado. Habría orgullo propio gobernando a Adán, en esta ciudad llamada Inglaterra! Sepan que los llantos de los pobres, a quienes oprimen fuertemente, son escuchados.

Este es el injusto Adán, estancando los manantiales de la libertad universal, llevando la Creación hacia la esclavitud, la tristeza, y los llantos; pero cuando la tierra se convierta en un tesoro común, como lo fue en el comienzo, y el Rey de la Justicia venga a dirigir en todo corazón, entonces él matará al primer Adán; por codicia, de este modo, será asesinado. Toda persona tendrá comida, bebida, ropa, y lo que pueda ser querido en la tierra, por su trabajo en libertad. El orgullo y la envidia seguramente morirán de esta manera, por todos viendo a los demás como uno igual en la Creación; todo mundo siendo, de hecho, una perfecta creación de sí mismo.  Y así este segundo Adán (Cristo), el restaurador, detendrá estas corrientes de sucio agua del egoísmo, para que el agua de la vida, y de la libertad, corra plenamente a través de la creación, haciendo de la tierra un solo almacén, y todo hombre y toda mujer viviendo en la ley de la Justicia y la paz como miembros de un mismo hogar.

El hombre de la carne, lo juzga justo. Que cualquier hombre que se haya adornado por los objetos de la tierra, como la gente de la riqueza, ya sea obtenida por el bien o el mal, deba ser un Magistrado para gobernar sobre los pobres; y que los pobres sean sirvientes, e incluso, esclavos del rico. Pero el hombre espiritual, quien es Cristo, juzga acorde a la luz de la igualdad y la razón, que toda la especie humana deberá tener una modesta materia y libertad, para vivir en la tierra; y que no debería de haber ningún esclavo, ningún mendigo en toda su montaña sagrada…

Cuando todo padre e hija sean hechos conformes a ese cuerpo, el de Jesús el ungido, y que el mismo poder gobierne en ellos, como en él, todos de acuerdo a sus medidas, la opresión cesara, y el surgimiento de este poder universal, destruirá y dominara el egoísmo. (Phil 3.21)

Pero esto no es hecho por unas cuantas manos, ni por un hombre injusto, quitar el tiránico gobierno de las manos de algunos, para  tomarlo entre sus propios corazones (manos), mientras sentimos nosotros el peso de nuestra época. Más bien esto es hecho por distribución universal del poder divino, cual Cristo en la especie humana haciéndoles a todos actuar en un único espíritu, y dentro y bajo la ley de la igualdad y la razón…

En la primer entrada a la Creación, todo hombre tuvo una igual libertad concedida por su Creador, para dominar a las bestias del campo, a las aves del cielo, a los peces de los mares. Pero esta libertad, esta despedazada, por el poder de la codicia, el orgullo y el egoísmo, mas no por la ley de la Justicia. Y esta libertad no será restaurada, hasta que el poderoso esparcimiento de la Justicia y la paz surja en la tierra, volviendo a todo hombre y toda mujer de un mismo corazón, una misma mente, lo cual debería de pasar, por aquella escritura que no se ha cumplido todavía. (Gen 1.28 Rom 8.22 &c)
…No habrá necesidad de Gobernadores, prisiones, ni de máquinas de castigo de unos sobre otros, para que todos caminen y actúen con justicia en la Creación, y no habrá mendigos, ni causa de queja en toda esta Montaña sagrada. (Heb 8.10 Act 4.32 Jam 2.13 Ioh 3.17 Hos 3.18)

…Cuando esta ley universal de igualdad crezca en todo hombre y toda mujer, entonces nadie reclamara a nadie, ni dirán, Esto es mío, y eso es tuyo; Este es mi trabajo, y aquel es tuyo; sino que todo mundo pondrá sus manos a la tierra, y traerán ganado, y la bendición de la tierra será común para todos; cuando un hombre necesite algún grano para su ganado, que lo tome del siguiente almacén que se encuentre. (Act 4.32)

No habrá ni compras ni ventas, ni ferias ni mercados, mas bien la tierra entera será un tesoro común para todos, porque la tierra es quien reina. Y la especie humana se alzará así a actuar en la Ley del amor, la igualdad y la unidad, porque es la casa donde el señor mora, y cada uno será una enorme mansión: así como el espíritu de la justicia es comunal, así la tierra y sus bendiciones serán para todos también; por ahora todo es el Señor, y el Señor está en todo y lo es todo. (Eph 4.5,6)

Cuando un hombre tenga carne, bebida, y vestimenta suficiente, y todo, alegremente, sea puesto en sus manos para que haga las cosas que se necesiten, uno ayudando a otro; no habrá Reyes sobre otros, sino que todos serán reyes de sí mismos, sujetos a la ley de la Justicia, la razón y la igualdad, moraran en ellos como el Señor lo hace; Por ahora el Señor es uno, y su nombre y poder único, en todo y entre todo. (Zech. 14.9)

…La manifestación de un corazón justo se conocerá, no por sus palabras, sino por sus acciones; porque esta multitud de palabras, y parloteos entre profesores morirá y cesará, este método de predicación cesará, y la adoración verbal terminará, y quienes adoren al Padre, lo harán caminando con justicia en la Creación, en la fuerza de la Ley del amor y la igualdad recíprocos. Y el tiempo se avecina, en que el hombre no hablará de Justicia, pero actuará conforme a ella. (Ler 31. 34. Joh 4. 23)

La codicia de la carne asesinará a un Tirano, pero tomara rápidamente la misma tiranía y esclavitud sobre otros en sus propias manos; y matará al traidor, pero se trasminará la traición cuando se le levanten honores por hacerlo. (Rev. 12. 4. 2, King. 20. 16)

Mira sobre las montañas y las pequeñas colinas del mundo, y mira si en esos espinos y zarzas no crece la maldición amarga; Ciertamente la Tiranía es Tiranía en uno o en otro; en el hombre pobre levantado por su valor, como en el hombre rico levantado por sus tierras; Y donde la Tiranía se establezca verás al enemigo de Cristo, el espíritu dispersor de la justicia;  el usará el nombre puro de Cristo, para perseguirlo secretamente y acabar con su poder.

La Tiranía es una sutil, orgullosa y envidiosa bestia; su naturaleza es egoísta, y llena de asesinato, él promete cosas justas al público, pero todo ha de ser para centrarlo a él mismo, o con un interés egoísta, pero no por la libertad universal.

Abandonen la dominación y el reinado de uno sobre otro, por toda la gran mayoría de la humanidad, que no es otra cosa que la vida en la tierra. Dejen de encarcelar, torturar y asesinar; pues estos son actos malditos; y dejen libres a quienes no han tenido tierra y han sido forzados a robar mediante su pobreza; y déjenlos sencillamente disfrutar de Tierra para que trabajen, que cualquiera podrá disfrutar los beneficios de su Creación, y coman su propio pan con la dulzura de su propio ceño: Por supuesto que esta particular propiedad de Lo mío y lo tuyo, ha traído la miseria para todos. Para empezar, porque esto ha ocasionado que unos roben a otros. Y en seguida, se han hecho leyes para colgar a quienes roban: se tienta a la gente para actuar maliciosamente, y después se les asesina por haberlo hecho: dejen a todos juzgar si este no es un gran Diablo.

 

Fuente: A Documentary History of Libertarian Ideas, Volume One- From Anarchy to Anarchism – por Robert Graham.

Traducción al español: Amadeus UAS Mty

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